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Camino de Salvación- "Ordo Salutis"

En este estudio trataremos cual es el orden en el cual Dios ejecuta la salvación de sus escogidos, y debe establecerse sobre varias
premisas fundamentales. Primero: Que Dios es Soberano. Segundo: Que Dios es quien ejecuta la obra completa de Salvación. Tercero: Dios es un Dios de orden, y no necesita de la ayuda de hombres mortales para establecer el orden que escoja, el que quiera ejecutar y cómo hacerlo una realidad.

Las dos naturalezas del creyente

Séptima doctrina de la Palabra de Verdad

Carecer de conocimiento de esta verdad acerca de la “Dual Naturaleza” en aquel que ha nacido de nuevo, puede llevar y ha llevado a millones de sinceros cristianos a deslizarse y creerse perdidos, cuando después de gozarse por un poco de tiempo en este camino al recibir esta gloriosa salvación y esperanza, se despiertan ante la realidad de que su vieja naturaleza con sus instintos carnales y pasionales no han muerto, entonces, son llevados a creer que quizás no han sido convertidos a una nueva vida, y desilusionados ante esa realidad se desaniman.

Ley y Gracia

Sexta doctrina de la Palabra de Verdad

La más obvia y chocante división de la palabra de Verdad que se nos presenta en las Escrituras, las encontramos en la enseñanza acerca de la ley y la gracia. Esta es la gran diferencia que existe entre el Viejo Pacto y el Nuevo Pacto.  
De hecho, hablamos sobre las dispensaciones bajo la cual vivieron los Judíos, y la dispensación en que ha vivido, vive y vivirá la Iglesia hasta la venida de Cristo.San Juan 1:17 nos dice: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la Gracia y la Verdad vinieron por medio de Jesucristo…”.

Las dos resurrecciones

Cuarta doctrina de la Palabra de Verdad
 

La Palabra de Verdad enseña de manera clara y positiva que todos los muertos habrán de resucitar.
 
Ninguna doctrina de la fe descansa sobre una verdad tan literal y enfática en la autoridad de la Escrituras como ésta.
 
Así tampoco ninguna doctrina es más vital para el creyente, ya que su fe y esperanza descansa en el hecho de que hay resurrección de entre los muertos para justos e injustos.
 
Siendo Cristo ”el Primero de entre los muertos”.
 
Sin resurrección nuestra fe es vana. No tiene fruto ni valor.

 

Aprendiendo a perdonar como Dios

Conocer acerca del principio espiritual sobre el perdón, es una de las cosas que la Palabra define como: “Uno de los primeros rudimentos de la doctrina.”
Es decir que un niño recién nacido del Espíritu debe aprender sobre esto, así como el recién nacido aprende a ser amamantado por su madre.
Sin embargo, que triste es la realidad de que muchas veces llegamos a viejos y hasta pasamos a la presencia del Señor y nunca hubimos de aprender a perdonar conforme a como nos enseña a perdonar nuestro Progenitor Espiritual.
Que triste que con el Nuevo Nacimiento no comencemos nosotros a caminar en este asunto como camina nuestro Padre Celestial.
Todo lo contrario, pues nos obstinamos a perdonar como aprendimos de nuestros antepasados en la carne y en el mundo de lo natural, y no nos ejercitamos en la Vida y la Piedad de nuestro Dios.

Practicamos el perdón conforme a lo que vimos, oímos y experimentamos en neutros hogares paternos, con nuestros abuelos, padres, tíos y otros familiares.
Luego aprendimos en las iglesias católicas, protestantes, evangélicas y pentecostales, a perdonar como los vimos perdonar a ellos en el mundo religioso.
Esto no debe ser así. Nosotros, nacimos de Dios, y fuimos hechos partícipes de la Naturaleza Divina al participar del Nuevo Nacimiento por medio del Espíritu de Dios.

Los dos Advenimientos de Jesucristo

 Tercera Doctrina de la Palabra de Verdad

Cualquier estudiante que con cuidado escudriñe las Sagradas Escrituras en el Viejo Testamento, habrá de inmediatamente darse cuenta de que se habla y se anuncia dos lineas diferentes y muy en contraste la una de la otra acerca de la venida del Mesías.
 

Judios, Gentiles y la Iglesia

Primera doctrina de la Palabra de Verdad

Debe quedar esto claro: Israel es Israel.
La iglesia es la Iglesia. 

Son dos cuerpos, dos pueblos, dos naciones totalmente diferentes. Cada pueblo con un pacto diferente con Dios. Dos cuerpos para dos tiempos o épocas diferentes. 
Dos leyes diferentes. Dos destinos proféticos diferentes, son el fin, dos cosas tan diferentes como el agua y el aceite, que no se mezclan entre si.
Sus orígenes son totalmente diferentes. El mismo Dios, si.
Pero Dios trata con ellos de una forma totalmente diferente.
 

Nuestra Guerra Espiritual

Como creyentes somos parte de un mundo cósmico. Desde el momento que nacimos en Dios entramos en un guerra con seres espirituales que nos quieren impedir la bendicón de Dios.
Sin embargo, gracias a Jesucristo, esa guerra ya fue ganada por Él, y nos ha dado a nosotros esa bendición.

Ahora somos nosotros quienes somos responsables de tomar lo que nos ha sido dado, sabiendo que somos victoriosos en Cristo.

Guardando y cuidando el Evangelio como buen tesoro de Dios

La iglesia está en estos momentos viviendo la peor de todas las persecuciones espirituales en sus veinte siglos de existencia. Y el mayor peligro esta en tantos evangelios falsos y vanos.

Por esta causa, el Evangelio es su más sufrida víctima.
Estamos en tiempos tan peligrosos cual nunca antes respecto a la doctrina de Cristo.

El mundo de las comunicaciones inundan a todos los seres de la tierra y la iglesia no queda inmune a esto.
Informaciones  instantáneas vía satélite son servidas en todo el Orbe, y la iglesia se percata de estas por igual.

Las opiniones de hombres sin conocimiento de Dios turban y perturban confundiendo a los creyentes con sus ciencias vacías. Es tiempo cual nunca antes para que la iglesia y todo el cuerpo de creyentes se aferre a la verdad del Evangelio de Jesucristo.

Ley o Gracia

Aqui hay un estudio dividido en seis partes:

  • Como definimos la Ley?
  • Surgimiento de la ley
  • Historia de la ley
  • El pecado: Transgresión de la ley
  • Liberación de la ley
  • El poder de la ley
  • Limitaciones de la ley

El Milenio

La iglesia de Jesucristo necesita hoy día conocer, cual es en el plan perfecto de Dios, la realidad profética acerca del reino prometido a "la casa de Jacob", (el Israel natural) la restauración del reino davídico, y el gobierno fuerte y de paz que Dios les prometió y que ellos tanto han esperado, es decir que hablamos aquí de los mil años proféticos o como se conoce:El milenio.

Cristo manifestado en carne y revelado en Espíritu

Para el creyente cristiano es de vital importancia conocer y entender que es necesario diferenciar entre Cristo manifestado en carne y la revelación del Cristo Espíritu.
 Es decir la verdadera identidad permanente y real de Jesucristo,  ya que Él debió tomar la forma de carne y parecer uno mas dentro del montón de pecadores acá en el planeta perdido. Es necesario conocerlo a Él en la revelación espiritual para que en verdad su obra salvífica tenga el efecto en nosotros. Si alguien no ha nacido del espíritu, no podrá sino conocerlo  en su manifestación carnal, y aunque se afane y proponga ver  todos los detalles de su vida terrenal esto podrá servirle para escribir libros, películas, historias y fábulas, pero no le servirá  ese tipo de conocimiento ya que a menos que nazca de nuevo lo otro para nada aprovecha. Alaba al Señor si has tenido un encuentro con el Cristo que se le presentó glorioso al Apóstol San Pablo en camino a Damasco o al vidente Juan en la isla de Patmos.

La verdad os hará libres

Para el creyente es mayor el significado de libertad, ya que puede  experimentar el  vivir verdaderamente libres de la oscuridad,  pecado y el dominio de Satanás. Al igual que para las naciones,  el creyente también requiere de un libertador, de alguien que haya tomado la iniciativa,  ya que ninguno de nosotros estaba en capacidad para hacerlo. Esto fué lo que Jesucristo nuestro Libertador hizo por nosotros en la cruz del Calvario. Nos  dió libertad completa.
 



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