Algunas de estas bendiciones son las que el Señor nos ha permitido ver a través de estas semanas visitando algunas de las iglesias del ministerio. El Señor nos ha dejado ver como su mano está permanentemente sanando, restaurando vidas, hogares, levantando a los caídos, acercando a aquellos que se creían lejos del amor de Dios, y edificando su iglesia de todas las maneras posibles. Que maravilloso es ver como el Señor Jesús no deja a sus hijos solos, sino al contrario, El permanece fiel, El guía y sostiene y nos enseña día a día los caminos que hemos de coger.
Hermanos tanto en los Ángeles como en Puebla y en Bogotá hemos encontrado iglesias llenas de la unción del Espíritu Santo, dispuestas a seguir adelante, que tienen completa disposición para avanzar conforme al consejo del Señor de extendernos hacia adelante, cumpliendo con la gran comisión que nos ha sido entregada; Estamos viendo como la unción del Señor fluye con libertad y como la palabra de Dios que es viva y eficaz está marcando corazones y vidas.
Para nosotros ha sido un privilegio que el Señor nos ha dado, el poder hacer este viaje, compartir con los hermanos y trasmitirle el amor y el mensaje del Señor a cada una de las iglesias del ministerio.
Aún no hemos terminado el recorrido que el Señor Jesús a través de se Espíritu nos ha enviado hacer, pero estamos seguros que de la misma manera como hemos visto su presencia manifestándose, veremos en adelante su mano respaldando su palabra a través del tiempo que nos queda en esta gira.
Les hago participe de los saludos, abrazos y bendiciones de parte de todos nuestros hermanos en la iglesia del Señor.
Su hermana en Cristo Pilar Severinsen
Bogotá 05.10.2011
