Que rico es saber que Jesús nos ama. Y que su amor no depende de lo bueno que yo sea, de mis capacidades o de mis obras. El simplemente quiso amarnos. El es el buen pastor y el pastor dió su vida por sus ovejas. Nosotros nunca le pedimos que muriera por nosotros, él tomo la iniciativa. ¡Gracias Jesús!
Como hijos de Dios tenemos el gran privilegio de vivir en sus promesas y disfrutar de esa vida que él nos ha dado, no solamente en el cielo sino también aquí en la tierra. Está en nosotros el acercarnos diariamente y creerle a él y caminar en fe, porque sólo entonces viviremos en paz y experimentaremos las grandezas de Dios en nuestra vida.
Hebreos 11:6 “En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerque a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan”
Solamente en sus manos encontramos….
Amor: Dios nos ama tanto que el se aseguró de que supiéramos que nadie nos puede separar de su amor, ni las angustias, ni la vida, ni la muerte, ni el peligro, ni siquiera uno mismo (Rom 8:35)
Confianza: “cuando el hombre cayere no quedara postrado, porque Jehová Sostiene su mano ( Salmo 37:24)
Fortaleza: “Confía en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos. (Is 26:4)
Paz: Tu guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Is 26:3)
Salvación: “He aquí Dios es Salvación mía, me asegurare y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es Jehová quien ha sido salvación para mi ( Is 12:2)
Seguridad: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará” (Salmos 37:5)
En momentos de dificultad es fácil desviar la mirada de Dios y colocarlas en las circunstancias que nos rodean. Jesús nos advirtió que en el mundo encontraríamos dificultades, pero que confiáramos en él, porque ¡ya venció! (Jn. 16:33)
Recuerda, permanecer en su presencia y caminar con los ojos puestos en Jesús, (Heb. 12:2). El es la respuesta a todas tus situaciones!!